1 diciembre 2022

Los Humedales: La deuda de una ley que los proteja

Los Humedales

El pasado 2 de febrero fue establecido como el Día Mundial de los Humedales en conmemoración de la firma de la Convención Internacional sobre los Humedales (Convención Ramsar), con el objetivo de concientizar a la sociedad sobre la necesidad de proteger a estos ecosistemas, claves para el funcionamiento de la naturaleza y el bienestar de los seres humanos en su conjunto.

¿LOS HUDEMALES: QUE TAN IMPORTANTES SON?

Se estima que el 40% de la biodiversidad mundial vive o se reproduce en ellos; en nuestro país ocupan un 21,5% del territorio. Los humedales funcionan como grandes filtros depuradores y reservorios de agua dulce. Además, amortiguan los impactos de las lluvias y almacenan más carbono que ningún otro ecosistema. También se encuentran unidos a diversas culturas y tradiciones.

La demanda por una Ley de Humedales data ya de hace más de 10 años, en tres oportunidades estuvo a consideración del Congreso Nacional, pero en ninguno de los casos prosperó debido a la falta de interés y compromiso político; además de que los efectos del lobby extractivista sigue haciendo mella.

LEY QUE NO PROSPERA

El último de los proyectos perdió estado parlamentario la semana pasada, cuando el Gobierno Nacional envió el temario para las sesiones extraordinarias del Congreso y no incluyó a la Ley de Humedales.
Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de FARN, afirma que “Argentina necesita una Ley de Humedales que establezca presupuestos mínimos de protección ambiental para estos ecosistemas que siguen siendo vistos por algunos sectores de la sociedad y parte de la dirigencia política como tierras de descarte que tienen que modificarse y rellenarse para diversos usos productivos”.

Desde FARN nos unimos al lema “Acción en favor de los humedales para las personas y la naturaleza”, establecido este año por la Convención Ramsar, y en esa línea, junto con otras organizaciones ambientales y sociales venimos efectuando una campaña para reclamar al Congreso Nacional que se haga eco de esta demanda ciudadana y que se impulsen y construyan los consensos políticos necesarios entre bloques parlamentarios, con el acompañamiento del Poder Ejecutivo, para proteger el bien común y sancionar una #LeyDeHumedalesYa.

En esta ocasión, a través de una serie de videos para redes sociales, personas referentes de algunas de las muchas organizaciones de todo el país que vienen acompañando el reclamo de una Ley de Humedales hacen escuchar su voz, como: Saul Zeballos de la Asamblea “Jachal no se toca” en San Juan; Claudia Llanos de la Reserva Natural de Ciudad Evita en el Matanza-Riachuelo; Daniela Mondelo de Casa Río en franja costera del Río de la Plata; Soledad Ferrería de Taller Flotante en Entre Ríos; y Elsa Uribarri del Club de Observadores de Aves de Ushuaia en Tierra del Fuego. Esta última remarca: “En nuestra provincia los humedales cuentan con la protección municipal o provincial, pero es necesario una ley nacional que obligue y ayude a su protección efectiva en todo el territorio”.

“Los consensos políticos necesarios entre bloques parlamentarios para proteger el bien común y sancionar una #LeyDeHumedalesYa”, finalizó Pangracio

LEY DE LOS HUMEDALES: FALTA DE INTERÉS Y LOBBY

Una vez más la Ley de Humedales podría perder estado parlamentario a fin de año. Más de 380 organizaciones, grupos, y movimientos de todo el país le exigen a la Cámara de Diputados de la Nación que dé media sanción al proyecto de ley. De lo contrario habrá que volver a iniciar el proceso desde cero. Una demanda que data de hace ya más de 10 años y a la que el Congreso Nacional sigue, tristemente, haciendo oídos sordos.

Los humedales tienen un enorme valor biológico, social, cultural y económico, pero se pierden y degradan cada día. La Convención Ramsar estima que en los últimos 300 años ha desaparecido el 87% de la superficie de humedales a nivel global, con pérdidas del 35% desde 1970.

En nuestro país los humedales ocupan el 21,5% del territorio y tienen la función primordial de ser reservorios de agua, esponjas que, por su capacidad absorbente, mitigan las inundaciones durante las crecientes. Sin embargo, en lo que va del año solamente en el Delta del Paraná se perdieron 153.000 hectáreas por quemas intencionales.

Ana Di Pangracio, directora ejecutiva adjunta de FARN, expresó que “Argentina necesita una Ley de Humedales que establezca presupuestos mínimos de protección ambiental para estos ecosistemas que siguen siendo vistos por algunos sectores de la sociedad y por la dirigencia política como tierras de descarte que tienen que modificarse y rellenarse para diversos usos productivos”.

“Los humedales son esenciales para la vida: son la principal fuente de agua dulce, permiten la estabilización de costas y protección contra tormentas, ayudan a mitigar y adaptarse al cambio climático, depuran y filtran las aguas, son grandes reservorios de biodiversidad, permiten la recreación y el turismo, y sostienen medios y modos de vida de comunidades enteras”, advirtió Di Pangracio, quien se especializa en derecho ambiental.

EL RECLAMO DE LOS HUMEDALES NO ES NUEVO

El proyecto de Ley ya había sido presentado dos veces, en 2013 y en 2016, y en ambos casos no prosperó en la Cámara de Diputados. “Las dos veces que se paró fue por falta de interés en el tema y como consecuencia del lobby minero, agropecuario, y de desarrollo inmobiliario que se oponen a una ley de humedales.

Es hora de que el Congreso Nacional se haga eco de este reclamo ciudadano que data ya de hace una década, y que se impulsen y construyan los consensos políticos necesarios entre bloques parlamentarios para proteger el bien común y sancionar una #LeyDeHumedalesYa”.