13 abril 2024

Don Horacio Nadini | Yo quería ser Marino… pero el campo me enamoró

Sabe… yo  estuve 10 años trabajando en una institución quince empleados y trabajábamos hasta las dos y veces las tres de la mañana. Eran épocas de petróleo y había mucho movimiento de plata.

En esos días solo estaba el Banco Nación y el Banco Londres.  El Nación  Trabajaba cualquier cosa y éramos entre 15 y 17 empleados, no había más y se trabajaba como loco. Y yo realmente no sé porque me fui,  era un enamorado del trabajo  bancario. Me fui a Buenos Aires a hablar  por la propuesta  de este hombre, porque me cit.,  Por entonces yo era  muy amigo del suegro que tenia estancias acá en la Patagonia, era un Ingles y me tomaron., Cuando me hicieron pasar, tuve que franquear  cuatro secretarias, antes de verlo a él,  y me preguntaron: “¿cuándo va a salir de viaje?”,  ¡como  que voy a salir de viaje!  Sí, yo soy empleado del Banco Nación, y me dice: “No, no, usted ya es representante nuestro, imagínese mi sorpresa “¡Queee!.. ¿Cómo?,  si no me conoce!.”  Y sacó de un cajón (de esos escritorios de antes), casó un papel así…­  [mostrando una hoja para ilustrar sus dichos]… y me dijo; ¿conoce esta firma?, -por supuesto le  respondí- “¡Sí, como no la voy a conocer”,  era la firma de Roque Gonzales donde hablaba de mi persona,  con esto usted ya es representante nuestro, con lo que decía Roque Gonzales, No sé, nunca supe lo que puso,  pero ahí estaba  la firma., Bueno  así empecé a viajar,  me metí en todos lados.

Foto SRCR

En aquella época ¿que estaciones de servicio había?..

Yo, andaba con  la nafta siempre en tambores, llegaba a una estación de servicio y llenaba todos los tambores., de las que me acuerdo, hay una que todavía está,  pero no así los dueños, ni  siquiera los hijos, era la de Fitz Roy a la vera de la ruta tres. Esa ya viene de los años 60….

Había un español, más gaucho que una liebre, ¡era divino!, estaba la estación de servicio. Había un boliche, la policía y algunas casitas. Hoy  todo ha cambiado, hay  estaciones de servicio y a  cuál de las dos  mejor puestas.

Después,  había otra  estación en Tres Cerro, pero no estaba habilitada.  Era de un tal Giceli, un señor, que tenía campo al otro lado de la ruta tres, hoy está el hijo con  la nuera, una señora  casada   nacida en Puerto Deseado. Atienden bien a lo gaucho, son gente macanudisima.

Bueno, pero había que preparase para viajar,  en ese entonces no estaba el camino nuevo, existía el viejo, usted iba por abajo y salía al puesto de la estancia  Las Marías, que estaba el destacamento  de  policía, pero ahí no había  nafta, y bueno, así me fuí haciendo.

¿Cómo empezó su emprendimiento personal con el negocio?

 “Viajando… me metía en todos los lugares y veía, por ejemplo, que la gente se quedaba sin una vacuna,   en ese entonces vacunaban para una sola cosa, se quedaban  y tenían que largar los animales sin vacunar, ó le faltaba una cosa, no la podían conseguir y tenían que ir de vuelta. Yo  viajaba  a Puerto Deseado,   llegaba al correo y les decía “che, denme la correspondencia de la gente  porque voy a tomar la ruta que va por  toda la orilla del  rio Deseado”… Agarraba la correspondencia y  la repartía  en las  estancias., Se volvían locos porque todo el mundo  tenían sus hijos estudiando en Buenos Aires. Usted sabe…  lo que era llegar, porque la gente no bajaba, iban al pueblo cuando tenían que arreglar los créditos y en ese momento compraban  para todo el año, no es como ahora  que usted no puede estar en la estancia una semana seguida porque en Comodoro  tiene 20 vencimientos, sino es la municipalidad, es la provincia, sino el gobierno…

El sistema cambio y ya no se puede hacer eso. El hombre de campo tiene  que estar conectado a la ciudad.

Y  tal vez usted se pregunte ¿porque yo no compré campo? Y… sí tuve la oportunidad de hacerlo

después de muchos de viajar. Cuando Salí yo, no tenía nada,   solo la camioneta y las ganas de trabajar,

Pero veía que cada vez había menos gente en las estancias….

Y de a poco empezaban a vaciar los campos…

El petróleo se llevaba la gente,  bueno el petróleo se llevaba la gente que servía para eso. Y  esa gente que se iba del pueblo la reemplazaban por gente del campo, no sé,  qué se yo, entonces me dije -¿cuál es el problema?– Soy un tipo que tengo que estar en lo que hago, vió, tengo que ser yo,  no es que sea muy personalista, pero me gusta estar acá, me gustar atender personalmente  las cosas., Acá son catorce empleados, se han ido todos de viaje, el único que no se marchó  fui yo., Entonces  le tengo que dar la satisfacción a mi esposa  porque ella  me acompañó, llevamos 47 años de casados. Y le cuento que para estar con mis hijos y mi señora ¿sabe que me compre?… ¡Una casilla auto portante! que iba arriba de la F100,  me la hice hacer en Buenos Aires,  con luz, Tv , calefacción, cocina con horno, todo  era una belleza, viajaba  con ella y los chicos, así que mientras mi señora hacia la comida yo jugaba al futbol con los chicos, porque estaban patilludos de andar arriba en la camioneta, los caminos,  sabe lo que era andar con ese armatoste ahí arriba, ¡metido en  las estancias con eso!….

¿Cuanto tiempo anduvo recorriendo estancias?…

Anduve  visitando estancias,  creo que 12 o 13 años,  después iba a veces  de paso y me metía en algunas estancias., Este negocio  se lo pase a mi hijo (que hoy ya no está),  pero los que vienen…. Continua diciendo Don Nadini  -“sabe lo que pasa esa señora, (que vino hoy al local) viene  con los nietos y yo a ella la conocí cuando era chiquitita y bueno yo ahora estoy fuera de lugar porque han pasado tres generaciones,  por ahí vienen muchachos y les pregunto ¿vos quien sos?, Ah! Sí… yo conocí a tu papá, y me dicen: “No, era mi abuelo”,  ya son tres generaciones, Por eso me gusta estar acá porque me reencuentro con hijos, nietos y gente con la que  converso  de aquellos tiempos….

¿Usted y su esposa son descendiente de inmigrantes….?

En mi caso por parte materna sí,   Mi madre era hija de Franceses nació en  Argentina, porteña   y  mi padre también Argentino, hijo de Italianos, Radicados en  la provincia de Buenos Aires. En cambio mi esposa Marta Míos no, ella  era oriunda deaquí,de la localidad de  Sarmiento., Una familia muy conocida en la localidad de Sarmiento, y la mamá de  Martita  era apellido Batistina.

Ella está contenta  y  yo digo que ¡soy un bacán!  Porque durante muchos años, fui novio, casado con hijos, pero novios, yo salía de viaje los lunes y volvía los sábados, me iba por tierra a  Rio Gallegos, me tomaba un avión y me venía a Trelew. Trabajaba en Trelew tomaba un avión y me iba hasta Esquel a buscar la camioneta.-

Era una visita, a pesar de que  hoy los hijos me echan en cara que  no estaba nunca en casa  y tienen  razón.  

Tuve un empleado que se jubilo acá, muy querido y fue el  padrino de confirmación de mi hijo porque yo no estaba, me dice; “yo no voy a hacer lo que hiciste vos que vivías viajando”,. Me pasa que  me identifico con lo que hago,  siento tengo que estar, no lo puedo derivar.

¿Su esposa trabajo en el negocio, o se dedico a las casa y a los hijos?  No,  ella tenía  una boutique cuando se puso de novio conmigo, y cuando nos casamos  le dije (mejor dicho le pregunté) ¿estos muebles quien te los trajo…? me dice “mi papá me los regalo”  -bueno vamos a devolvérselos a tu papá,  vamos a empezar los dos de cero.

Estábamos  enamorados y el que mandaba era yo pero al final el que termina mandando es la mujer no el hombre… ya son  más de 47 años de sociedad…  y es socia mía de la firma.

Ella atendió los hijos,  le digo yo trabajaba al principio pensando que  podía tener un campo, pero cuando vino la oportunidad  de comprar un campo me di cuenta que la gente que tenia campo, -y lo digo porque en este mostrador siempre  tuvo muchos clientes ganaderos y todos lloran  siempre por lo mismo, no hay gente, tiene  que ir la familia,  el hombre está solo en el campo, la mujer no puede ir porque tiene los chicos que atender, después se va la mujer cuando los hijos se van a Buenos Aires a estudiar, Y  ya se paso la vida, cuando vienen recibidos, entonces   hoy están al frente de las estancias  los hijos y casi todos son profesionales., Podría nombrar 50 estancias  en las cuales son todos profesionales, pero hoy si bien soy un tipo muy conocido, y ya se me olvidan las caras.

¿En qué escuela  de Comodoro Rivadavia estudió?

En el YPF, mi papá era empleado de YPF, en el colegio número 12., En aquel entonces era Escuela de frontera, yo quería ser marino, estudiaba para marino, pero se enfermo mi padre y el médico me mando a llamar , y me preguntó: “ ¿usted es el hijo mayor?”, sí, bueno entonces tiene que pensar en estudiar y trabajar, y yo le dije: “ Yo hago una sola cosa y la hago bien,  estaba estudiando en el nacional para después entrar a la marina mercante, y bueno… no fué

¿Le hubiera gustado ir?… Ahora yo pienso en mi vida, no, porque conocí el campo en la mejor época, , usted  no sabe lo que era el hombre de campo, el viejo hombre de campo,  yo solía viajar, nunca, en mí vida aprendí, nada más que a cambiar una cubierta que tardaba una hora para sacar la cubierta, era muy maleta,  aprendí a manejar cuando salí a viajar,  nunca tuve un accidente.,

¿Usted sabe lo que es llegar a una estancia y no dejarme salir?, quedarme a dormir,   tenía matrimonios amigos., Una vez – recuerdo- que  una señora me dice: “si paso por Comodoro para ir a Bs As por tierra Horacio voy a ir a conocer a su mamá,”…En ese entonces yo era soltero y vino a conocer a Doña Lola, y la felicitó por hijo que tenia.

Pasó porque mi papá estuvo muchos años muy enfermo, él tuvo un revés muy grande porque yo renunciara al Banco Nación,  un futuro  muy lindo, con 25 años yo era ya Jefe de sección,   un cargo importante.,  Y mire usted lo que son las cosas me decían que en poco tiempo más me salía el traslado a Sarmiento de tesorero, empero  no me importó,  me  fui igual,  renuncié., En aquel entonces era una época de oro para el campo.,   Llegar al campo era una fiesta para ellos.,

Recuerdo…Un  viaje que  llegué a una estancia cerca de Puerto Deseado, y el hombre me dijo, ¿porque le erré el camino y  me empantane en un terreno blando?  Me fui caminando al casco que estaba como a mil metros, le dije mire se me encajo la camioneta y me dice:…” Mire lo que paso es que usted agarro el  camino de la quinta, no es nada voy a tratar de sacarlo”,  Era un hombre que tenía muchos años,  voy pero con una condición, usted almuerza conmigo  y esta noche se queda acá, porque yo tuve muchos hijos en mi matrimonio y hoy no tengo ninguno aquí conmigo. Hace  un mes que estamos solos con la vieja, y ya no se que conversar con ella. , Me sacó la camioneta con un  Ford “A” o Ford “T”  de cuarta me la saco, no recuerdo bien, el manejando y yo también la sacamos, almorcé, me llevo a recorrer el campo me quede esa noche ahí,  y me dijo mire le voy a pedir un favor  Ud., era la zona de  Jaramillo, usted sale a recorrer estancia y a la noche viene a dormir acá, no pero no dígame, (la señora era viejita), como su señora tiene que hacer comida para tres, darme una cama, no, no, usted viene acá, yo le voy a hacer el  plano por donde tienen que ir. Bueno así las cosas,  después pasaba siempre por ahí y me quedaba un par de largas  horas con ellos.

Hace unos pocos años tuvo un merecido reconocimiento  de la Sociedad Rural de Comodoro Rivadavia y de la vecindad del lugar.

Un Reconocimiento más  al que hoy se suma  desde el corazón el equipo de Revista La Tranquera.

Entrevista LT-®