13 abril 2024

Me enseñaron a defender la constitución de la república,  a ser leal a mi Presidente, respetar a mis superiores y a velar por mis subalternos, a cuidar lo mío porque es mío, lo privado porque es ajeno y lo público porque es de todos…”

Me educaron en los valores de: honestidad, abnegación, respeto y obediencia.

A cumplir órdenes sin cuestionarlas, a respetar a mi Presidente como Jefe máximo de las Fuerzas Armadas.

Soy ese soldado que olvidan, al votar el presupuesto.    Ese mismo que intentan disolver. Ese mismo que en las catástrofes se suma; cuando la creciente arrecia a su paso,  ó  en las sequias cuando el fuego apremia,  Ese  uniformado  que sube al camión y brinda  todo lo que   puedes  con lo que tiene.

Ese soldado que orgulloso se pone el casco (azul, blanco ó verde) y representa “Mí País” en otras tierras lejanas, y no reclama reconocimientos.

Ese soldado perseguido por los errores que otros realizaron y empero que jamás premiaron  los aciertos del Presente…

® Foto Revista LT- tomada en San Telmo BA-

Ese Soldado que aunque sabe que su salario no alcanza se pone feliz al saber que “la señora”  otra vez  va tener familia y sigue adelante por esos  gurises que  hace años están criando!…

“Por eso muchacho, vente tranquilo a mi casa, siempre habrá lugar en la mesa para agregar a un  soldado y una  más historia que escuchar”.

“Trae tu mate, sentémonos a charlar, quiero decirte algo sobre tres palabras; ENTREGA, RECTITUD y NOBLEZA  más lo que ellas significan, no para un entendido, sino para la alforja de un bien formado”. 

En éste, mí país, nuestra argentina, hay tantas cosas que; a mí edad ya no concibo,  pero  intuyo el sentido  de esa  palabra que muchos suelen usar  cuando hablan de mí  como “el MILICO”. Empero ¡que sabrán  ciertos  pazguatos de éstas disciplinas!.

MILICOS, fueron los que dieron su vida, desde San Martín a la fecha luchando, por nuestro espacio territorial, por el país  democrático del que  hoy gozáis.  “Milico”… Sí, soy yo, una VOCACIÓN y más que eso,  es un HONOR  SERVIR A MI PATRIA.  “Te puedo enseñar el pilar de mis valores, más allá de  tantas cosas que nos pasan. Empero, aun hoy [y sin dudarlo], cuando el deber me llame sabré cumplir “a la orden  de mí Superior”. Soy un ‘viejo’  soldado;  orgulloso de mi profesión, y de  servir a mí patria.

Carta anónima de un “Milico”