24 julio 2024

Breve reseña histórica, geográfica y ecológica sobre Bahía SAN BLAS

Provincia de Buenos Aires- Argentina

Una Bahía que encierra cientos de historias de transmisión oral y en tinta  en algunos casos, también llamada La “bahía de Todos los Santos“, como se la llamó primitivamente, era motivo de incursiones anuales por parte de los barcos pesqueros de Europa y América del Norte a raíz de las inmensas manadas de lobos marinos que la poblaban. Se dice que a fines del 1700 el piloto de la Real Armada Española Basilio Villarino reconoció la bahía no dejando testimonios de su paso. Sin investigaciones fehacientes hasta a fines del 1800 (1881) donde  Cándido Galván quien poblaba la zona  vendió a Eduardo Mulhall cuatro fracciones de campo en la isla. En 1908, Julio Mulhall pidió autorización a las autoridades de la provincia de Buenos Aires para formar un pueblo sobre ese paraje, acompañando los planos correspondientes.

Playa Bahia de San Blas

Tal los  registros  de historiadores abocados al tema coinciden en que   “El 6 de Octubre de ese mismo año, el proyecto fue aprobado y el decreto fue reconocido bajo la denominación 15 de octubre 1908, y que “En la década de 1930 la familia Wasserman propietaria de la isla del Jabalí desde principios del siglo XX, consideraron que las inhóspitas y paradisíacas costas de la bahía podían servir para disfrutar de los placeres de la vida, por lo que decidieron instalar allí un imponente Haras”.

 
Según  se cuenta que: “A partir de ese momento, la isla fue refugio de políticos y empresarios norteamericanos, ex presidentes argentinos, artistas nacionales e internacionales, amigos por entonces del magnate del papel Elwing Wasserman y las más grandes estrellas de Hollywood de la época   quien se quedó con una buena porción de tierras de la familia Mulhall en parte de pago  por una deuda contraída con ellos”.

Bahía San Blas es un  gran humedal con una muy  buena diversidad de ambientes acuáticos ideales para el disfrute familiar. Ofrece al visitante Zonas fangosas, playas de arena y playas de cantos rodados, bancos de arena suave, altas dunas y un interminable número de islas, entre las que se destacan la Gama, Flamenco, De los Césares, De los Riachos, del Sud y Jabalí donde está situado el pueblo de San Blas

Visitar San Blas  es adentrarnos en una historia encantada porque  hay mitos verdades y leyendas que giran en torno a  esta maravillosa zona de la provincia de Buenos Aires  donde aun hoy se accede por una ruta de tierra.

Recordemos que 1987 fue sancionada   La ley 10.097 que  la declaró reserva y en el 2001, mediante la ley provincial 12.788, se la nombró “reserva natural  de usos múltiples”, en aplicación de la nueva normativa. Dicha ley prohíbe la caza, la actividad pesquera y la minería; mediante un decreto solamente quedó permitida la práctica de pesca deportiva y los deportes acuáticos. Un verdadero  paraíso para ambas actividades. Bahia San Blas es en realidad un humedal de unas 16.000 hectáreas compuestas por un conjunto de islas, entre las que se encuentran: la Isla del Jabalí (donde está ubicada  la localidad de mismo nombre  “San Blas”), la Isla del Sur, la Isla Flamenco, la Isla Gama, y la isla de los cesares entre otras menores.

Separada de tierra firme por dos rías, la isla del Jabalí forma un terreno semicircular de unas 6.000 hectáreas (aproximadamente 15 kilómetros de largo y 6 kilómetros de ancho). Por su característica de “pozo marino”, sin oleaje fuerte, ni mar de fondo. La ribera está formada, en parte por un talud de canto rodado y otra por una playa de arena.

La zona  playa  se puede dividir en dos partes perfectamente diferenciadas, desde “la Rebeca” hacia el Este, es igualmente de suave declive, y desde “La Rebeca” hasta la entrada de la Ría del Jabalí,  la costa está cubierta con canto rodado y posee una pendiente muy pronunciada. La zona O y SE está delimitada por la Ría del Jabalí que completa el cinturón de la Isla y que es la que la separa del continente.

La fauna marina -atractivo de pescadores- está compuesta  por: Pulpos, Burriqueta, Pejerrey, Corvina, rubia, Cazón, Lenguado, Gatuzo, Ostras del pacífico, Delfín blanco ó  franciscana, Escalandrún, Gatopardo, Bacota, Panzón, Pez elefante. cangrejos – además de una rica y colorida avi-fauna compuesta por: vizcachas, peludos, tortugas, jabalíes, avestruces, ciuses, lagartijas, culebras, pumas, perdices, zorrinos, liebre europea y el extinto milodonte  y sobrevuelan el lugar anidando muy a gusto en la “gran reserva” Las gaviotas, el pechito colorado, las  calandrias,  además de: lechuzas, cardenales amarillos, horneros, pájaros carpinteros, teros, loros barranqueros, flamencos, gorriones y, los vulgarmente llamados ostreros, entre otras.

HISTORIA DEL APART HOTEL PUEBLO VIEJO        

Publicada por nuestro amigo  Alberto N. Girrotti, quien hoy lo tiene a  la venta en su empresa inmobiliaria.
Los primeros antecedentes de la construcción del hotel, se remontan al año 1897, probablemente emprendido por las primeras familias que comenzaban a asentarse en la zona, que en aquella épocas y a principios de 1900 tenía un fuerte atractivo por la cercanía de la Salina del Inglés, que luego llego a producir sal por re cristalización selectiva y enviaba el producto desde el salar, a unos 40 Km. al oeste de San Blas, a través de un salino ducto construido con tubos cerámicos ingleses y embarcada luego la sal procesada en lo que prometía ser un importante puerto de aguas profundas en la bahía. Desde allí el producto se enviaba a los frigoríficos del Plata y al exterior, usándose especialmente en la conservación de carnes.

El puerto de Carmen de Patagones era, en aquella época, un importantísimo enclave de la actividad exportadora argentina (lanas y cueros, especialmente) y había tenido un gran impulso y crecimiento a partir de la histórica resistencia en la guerra con el Imperio del Brasil. Todo aquello contribuyó a corrientes inmigratorias europeas, especialmente de España. A principios de 1900, la Isla Jabalí (hoy conocida comúnmente como San Blas), comenzó a expandir la actividad ganadera de ovinos, a través de la familia Wasserman, que construyó en la estancia que aun hoy conserva y dio impulso definitivo al lugar y que origino un paulatino poblamiento en el llamado Pueblo Mulhall, después conocido como Pueblo Viejo. El incipiente hotel, es adquirido por inmigrantes castellanos de la zona de León, quienes lo amplían conservando las características del estilo colonial español. Los descendientes de la familia, de orígenes castellanos y vasco franceses, mantienen la actividad del hotel hasta la década de 1980, hasta que paraliza su actividad. La propiedad fue adquirida a la Sucesión de esta familia mediante remate publico en el año 1997, iniciándose su reconstrucción y reciclado, conservando las características originales de su atractivo estilo HISTORIA DEL APART HOTEL PUEBLO.