Los beneficios que te dan estos frutos secos: Nueces y Almendras

Sabías que…

Las nueces y las almendras nos ayudan a combatir enfermedades cardiovasculares y el exceso de colesterol en la sangre.

Los frutos secos son semillas como las nueces, las almendras, los cacahuates, entre otros. En esta ocasión, nos concentramos en hablar específicamente de dos especies, las almendras y las nueces, cuyos beneficios no te habías imaginado, aunque es importante subrayar que los excesos nunca son buenos y esta no es la excepción, pues se debe de consumir una cantidad moderada para evitar aumentar el nivel de grasa necesario para el organismo.

Almendras

Entre sus beneficios, las almendras son una fuente importante de vitamina E y magnesio, además de contar con proteínas, fibra, grasas monosaturadas sanas, potasio, calcio, fósforo, zinc y hierro. Consumir este fruto seco ayuda a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, ya que por una parte, disminuyen los niveles de colesterol malo (LDL), mientras que aumentan los niveles de colesterol bueno (HDL); por otra parte, mejora la salud intestinal gracias a sus propiedades prebióticas gracias a su contenido de fibra, que mejora la salud digestiva al incrementar los niveles benéficos de bacterias intestinales.

Algunos estudios científicos han señalado que el consumo regular de almendras se asocia a una reducción en los niveles de azúcar en la sangre después de comer, aunque su consumo también se relaciona a la reducción del daño causado a las células por oxidación, debido a sus altos niveles de antioxidantes, la vitamina E y el compuesto fenólico.

Las almendras también mejoran la salud de nuestros huesos ya que son ricas en calcio y fósforo; por otra parte, tienen un importante aporte calórico, debido a su elevado contenido en grasas, por lo que ayudan a cuidar nuestro peso ya que agilizan el proceso metabólico y sus grasas son más sanas que las botanas industriales; a la par, evitan el estreñimiento gracias a su aporte de fibra, mientras que su alto contenido en tirosina, un aminoácido clave en la producción de dopamina u “hormona de la felicidad”, mejora nuestro estado emocional.

Nueces.

Las nueces también son de origen asiático y provienen del árbol del nogal; al igual que otros frutos secos, son ideales para proteger al corazón, pues son ricos en ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados del tipo Omega 3, capaces de mantener la salud de los vasos. Estos antioxidantes también protegen las funciones cognitivas, pues mejoran la memoria y el aprendizaje por la combinación de la vitamina E y zinc

Entre los frutos secos, también se reconoce a las nueces como las semillas con una cantidad de Omega 3 similar a la del pescado azul, por lo que su consumo es recomendable. También aumenta los niveles de serotonina, mejora la transmisión de señales nerviosas, reduce la sensación de hambre por un efecto de saciedad y combate la obesidad abdominal, así como la hipertensión.

Se trata de un alimento súper antioxidante, por lo que ayuda a eliminar los radicales libres en el organismo, causante de diversas enfermedades, se calcula que su efecto es entre dos y 15 veces más potente que la vitamina E, por lo cual su consumo es beneficioso para el organismo pues reducen el estrés oxidativo en el cuerpo.

Después de saber todos estos beneficios y evitar problemas por excedernos en su consumo, se recomienda que se consuma entre cuatro y siete raciones de frutos secos a la semana, evitando excedernos de cuatro piezas en cada ración para mantener una dieta equilibrada, considerando la ingesta de otro tipo de grasas.

Ref: Por Alma Agilar Funes – heraldgastrolab –